What Martín Guzmán cannot say

The destabilization of Kristalina has to do with an eventual return of the economic police of the creditor world, deploying their traditional instruments. Nevertheless, all possible loans will not be sufficient to meet the needs of many countries with serious macroeconomic imbalances. Addressing financial crises this time will be difficult in countries with high levels of inequality and social tensions. The IMF should draw lessons from the past to help it do the work that lies ahead. The succession of failed programs and a new failure of expensive contours like those of Argentina 2001, could destroy forever the deteriorated reputation that began to recover a few months ago.

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The most powerful member countries of the IMF must ensure that the entity is able to face the risks of the world economy, after the pandemic. [Aunque casi todas las actividades del FMI y el BM tienen lugar hoy en el mundo subdesarrollado…estos organismos están siempre presididos por representantes de los países industrializados….Las instituciones no son representativas de las naciones a las que sirven[1]]

The influence of “Neoliberalism, international organizations and national political actors in crises”, has become one of the most relevant political issues in the world context. A reading of the events of the last decades, reveals that there have been 124 crises, both in developed and emerging countries between 1970 and 2007, make it clear that Modern Economic Theory -with its hope that the free market and globalization- entities that are assigned the highest seats on the podium to deregulation, financial engineering and privatizations – would rather be the causes and not the sources of inspiration to find the solution to eliminate the current crises.

During the 2008 global crisis it became clear that even the most skeptical about the contributions of regulation has questioned that argument repeated for three decades as a hypnotic litany: “The best government is a small government that resigns as many functions as possible that the State does not perform successfully thanks to its well-known inefficiency and corruption, in favor of a supposed – not always proven – greater efficiency and ethics coming from the private sector. In this sense, public policies – in terms of economic policy – need a balance between the role of the markets and the role of the government. This conclusion emerges in a clear way throughout the cited text, where the circumstances related to public policy decisions prior to the crisis called “The Great Recession”, the substance of it and the possible reflections to get out of economic stagnation[2]. In the Argentine case, not only the functioning of the political institutions and the economy was affected, but it has implied some unusual costs, in terms of simultaneous social outbreaks in different localities of the country[3], generating an instability of magnitude, and even in all aspects[4].

[Stiglitz: Los burócratas internacionales —símbolos sin rostro del orden económico mundial— son atacados por doquier. Las reuniones de oscuros tecnócratas en torno a temas tan anodinos como los préstamos preferenciales o las cuotas comerciales se han transformado en escenarios de iracundas batallas callejeras y grandes manifestaciones. Las protestas en la reunión de Seattle de la Organización Mundial de Comercio en 1999 fueron una sacudida, pero desde entonces el movimiento ha crecido y la furia se ha extendido. Prácticamente todas las reuniones importantes del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la OMC equivalen ahora a conflictos y disturbios. La muerte de un manifestante en Génova en 2001 fue la primera de las que pueden ser muchas más víctimas de la guerra contra la globalización]…

Joseph Stiglitz.

Joseph Stiglitz.

Joseph Stiglitz.

[Stiglitz: Asuntos como los préstamos de ajuste estructural (programas diseñados para ayudar a que los países se ajusten y capeen las crisis) y las cuotas del plátano (los límites que algunos países de Europa establecen a las importaciones de plátanos de países que no sean sus antiguas colonias) interesaban sólo a unos pocos. Se suponía que el FMI se concentraba en las crisis, pero los países en desarrollo siempre necesitaban ayuda, de modo que el FMI se convirtió en ingrediente permanente de la vida de buena parte del mundo subdesarrollado (En la Argentina se constituyo en el principal actor internacional, en términos de influencia y decisión de las políticas públicas, durante el periodo citado).

El régimen político global y local neoliberal asumió el liderazgo en la promoción de estas políticas, en y “el consenso de Washington”. El Foro Económico Mundial en Davos fue el lugar de promoción de la teoría y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la recientemente establecida Organización de Mundial de Comercio (OMC) se convirtieron en los principales implementadores del Consenso de Washington. Las dificultades económicas que enfrentaban todos los gobiernos partir de 1970 (en particular en el Sur y en la antigua zona comunista) hizo extremadamente dificultosa para esos estados, gobernados por antiguos movimientos anti sistémicos, la resistencia a las presiones de “ajuste estructural” y apertura de las fronteras.

Como resultado, se logró una limitada reducción en los costos de producción mundiales, pero el éxito fue mucho menor de lo que esperaban los promotores de semejantes políticas, y muy por debajo de lo que era necesario para terminar con la reducción en el margen de ganancias. Más y más, los capitalistas buscaron aumentar sus ganancias en el área de la especulación financiera antes que en la de producción. Tales manipulaciones financieras pueden dar como resultado grandes ganancias para algunos operadores, pero volatilizan la economía-mundo y la someten a los cambios de cambio monetario y de empleo. Éste es, de hecho, una de las señales del aumento del caos.] …Osama bin Laden’s dramatic attack on the Twin Towers on September 11, 2001 was a sign of global chaos and the turning point in political alignments, where Argentina assumed a sovereign and independent position, to begin reconstruction after the social outburst.

Poverty is a consequence of inequality[5]. This simple illustration of Charles Tilly, when the issues of poverty and inequality intersect today in developed countries[6].

(Alain Touraine: he speaks of the insufficiency of representative democracies, weakened in societies … he believes that they have moved away from the governmental sphere with great social impact. […Quisimos que la democracia fuera representativa y estuvo bien que así fuera; sin embargo, actualmente es necesario identificar los intereses que son representables y asegurar que los dirigentes sean efectivamente representativos, más que de los intereses particulares o de su propio interés, del interés general que incluye el respeto y la protección de las minorías. Hay que decir que en ese terreno las democracias han retrocedido, porque las sociedades democráticas actuales ya no están divididas, a diferencia de la sociedad industrial, entre una minoría de dirigentes y una mayoría de trabajadores, sean independientes o dependientes, porque en la sociedad postindustrial dominada por los intereses financieros y regida por las políticas neoliberales, son cada vez mayores los sectores de la población desprotegidos y marginados…] “Contemporary capitalism generates all kinds of imbalances and critical areas: ecological crises, marginalization, unemployment, and inequality in the development of different sectors of the economy …[7]

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Free market

If the extreme austerity of 2001 in Argentina was not the answer to the supposed public vices, the recovery of the Argentine economy since the default has not occurred as a consequence of these public policies, but precisely because they were alleviated or interrupted. Now, it is reasonable to think that if each of the elements of this story was wrong, neither before the crisis was fiscal waste nor the size of the foreign debt and the deficit an unmanageable problem. It was the crisis, a phenomenon generated by public policies such as the privatization of pensions that caused a huge decrease in public income in favor of the creation of the AFJP

[ Stiglitz: La retórica del fundamentalismo de mercado afirma que la privatización reducirá lo que los economistas denominan la “búsqueda de rentas” por parte de los funcionarios, que bien o se quedan con parte de los beneficios de las empresas públicas o conceden contratos y empleos a sus amigos…Si una administración es corrupta, hay escasas evidencias que las privatizaciones resolverán el problema.[8]]

… And the collapse of economic activity that is always caused by austerity and not by discretionary spending policies, which pushed the imbalances in public accounts. It is the balance of the four years of Mauricio Macri, when the peso collapsed against the dollar, the external debt multiplied, economic activity collapsed, inflation soared and only poverty and unemployment grew.

Professor of Postgraduate UBA and Master’s degrees in private universities. Master in International Economic Policy, Doctor in Political Science, author of 6 books. @PabloTigani.

[1] Stiglitz, Joseph, “The malaise of globalization”, Chapter 1 “The promises of global institutions”, p.48. Taurus, Buenos Aires.

[2] Joseph Stiglitz, “Free Fall” Editorial Taurus, 2010 Edition, City of Buenos Aires

[3] www.cels.org.ar/common/documentos/protesta_social.pdf, Nov 18 2002 – Document in PDF format, prepared by the Center for Legal and Social Studies (CELS), updated as of March 1, 2002

[4] Carlos Gervasoni, Political crisis and financial crisis in the Government of the Alliance in Argentina (1999-2001) Universidad Católica Argentina / Universidad Torcuato Di Tella / Universidad del CEMA. Visiting Resource Professor at LLILAS / UT-Austin. October, 2002.

[5] Tilly, Charles, “Persistent inequality”, (2000), Manantial, Argentina [La visión de Tilly es que los problemas de las desigualdades son productos de tensiones del sistema generador. En apretada síntesis se podría inferir que la desigualdad estimula la producción de una solución, y que a su vez en esta solución está el germen de una nueva tensión, la cual generará un nuevo problema al que le corresponderá otra nueva solución y así sucesivamente. Tilly no expresa soluciones definitivas a las desigualdades, sino mecanismos explicativos, concentra su estudio principalmente en las organizaciones, sostiene que las condiciones para que una categoría de inequidad cambie se dan cuando los beneficios de la explotación y acaparamiento de oportunidades declinan y los costos de sostener ese proceso se incrementan.]

[6] Stiglitz Joseph, “The price of inequality”, Editorial Taurus, Buenos Aires, 2012

[7] Laclau, Ernesto, “Debates and Combats. For a new horizon of politics ”, page 48, Economic Culture Fund, 2008, Mexico

[8] Stiglitz Joseph, ‘The malaise of globalization ”, Page.95, Editorial Taurus, July 2002, City of Buenos Aires

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